Aspecto Nutricional de la Leche
de Cabra
Cuando la misma es obtenida de
animales sanitariamente sanos y ordeñadas en tambo mecánico.
La leche de cabra a diferencia de la leche de vaca posee un alto poder de digestibilidad, distinta alcalinidad, alta capacidad buferante y ciertos valores terapéuticos en medicina y nutrición humana.
Un alimento
hipoalergénico para personas que sufren eczemas, asma, catarros crónicos, dolor
de cabeza, colitis, úlceras de estómago, dolores abdominales y oclusión
epigástrica a causa de la alergia de las proteínas de la leche de vaca.
La terapia más empleada por
los pediatras era el cambio a una fórmula basada en proteínas vegetales (soja);
sin embargo un 20-50% de todos los niños intolerantes a la leche de vaca
reaccionaban también adversamente a las proteínas de la soja (Lothe et al.
1982) y aproximadamente el 40% de los pacientes sensibles a la leche de vaca
pueden tolerar perfectamente leche de cabra (Brennenman, 1978; Zeman, 1982),
posiblemente porque la lactoalbúmina es inmunoespecífica entre especies (Hill,
1939).
Los ácidos capróico (C6),
caprílico (C8), cáprico (C10) y los de cadena media suelen ser usados en
pacientes que padecen de una variedad de mala absorción como hiperlipemia,
hiperlipoproteinemia, esteatorrea y en casos de reacciones intestinales,
obstrucción coronaria, alimentación de infantes prematuros, epilepsia infantil,
fibrosis cística y problemas biliares. Es decir, tienen gran interés desde el
punto de vista médico por cuanto son los únicos que pueden causar beneficios en
las enfermedades metabólicas humanas (Babayam 1981).
Estos ácidos grasos son
metabolitamente únicos en la provisión de energía en el crecimiento de los
niños, tanto como en efectos hipocolesterolémicos sobre los tejidos por cuanto
inhiben los depósitos de colesterol y disuelven el colesterol de los contenidos
biliares (Schwabe et al. 1964; Kalser, 1971: Tantibhedhyangkul and Hasim 2975,
1978).
La leche de cabra posee un
alto nivel de hierro (Fe), con mayor viabilidad en casos de anemia, que la
leche de vaca. Se ha observado que los niños, alimentados con leche de cabra y
sus derivados con respectos a aquellos alimentados con leche de vaca, tiene
mayor peso, estatura, mineralización en los huesos y en el plasma sanguíneo una
alta densidad en vitaminas A, tiamina, riboflavina, niacina, calcio y
hemoglobina.
La leche de cabra tiene un
alto poder buferante, por lo que suele ser aconsejada en los tratamientos de
úlceras. La proteína, principalmente caseína y el sistema fosfato influencia la
capacidad buferante (BC).
Publicado por: FUNDER
en el Congreso Regional de Lechería y Quesos de Cabra.
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