Cómo enfrentar la

SEQUÍA [1]

Una demostración a campo en La Catalina de COSUF S.A.


El problema del estrés del ganado va de la mano de la intensificación productiva. Y al final de la cadena de valor, en el frigorífico, se pagan los platos rotos: cueros deteriorados, recortes de la musculatura dañada por las contusiones, desvalorización de las reses que presentan carne oscura y pH alto, llegando a la pérdida total en el caso del os animales caídos durante el transporte.

Estos costos suelen pasar desapercibidos para la mayoría de los ganaderos, aunque ellos son los que pagan los platos rotos. Ocurre que el comprador de la hacienda no informa al vendedor de estas mermas, sino que ya las ha previsto en el precio global de la tropa, del mismo modo que estima el rendimiento y el valor esperable de sus cortes al consumidor. Esto funciona así mientras se vende como commodity.

La tendencia a identificar el origen y a diferenciar el producto pone estas pérdidas en negro sobre blanco. En el caso de Carne Hereford S.A., por ejemplo, cada media res es fotografiada, de modo que existe un registro muy preciso de las pérdidas por estrés y fallas de manejo, desde el campo hasta la planta de faena. El remitente cuenta con esa información y puede saber el costo del estrés en su producto.

En su afán de perfeccionar sus procesos de producción ganadera, La Catalina de COSUFI S.A. organizó una jornada de trabajo con la participación de su equipo de personal de ganadería. El Dr. Marcos Giménez Zapiola, ganadero especializado en comportamiento y manejo del ganado bovino, presentó e hizo demostraciones sobre su sistema de trabajo de la hacienda.

La parte principal de la demostración se hizo en corrales, mediante el trabajo de cerca de 500 vaquillonas que había que procesar ese día (vacuna contra mancha, antiparasitario inyectable y piojicida pour-on).

El sistema preconizado por el Dr. Giménez Zapiola, que se basa en las enseñanzas de los etólogos norteamericanos Bud Williams y Temple Grandin, utiliza el impulso natural de los animales a la fuga. En lugar de empujar a las vaquillonas al toril o a la manga, se las indujo a fugar hacia esas salidas, de modo que la mayor parte del esfuerzo la terminó haciendo el animal. De hecho, el expositor trabajó en el toril de a pie, solo y en silencio, utilizando una bandera para guiar a los animales.

Esta forma de trabajo reduce notablemente el uso del caballo en los corrales, así como el trabajo físico y el tiempo de trabajo. Pero lo más importante es que el animal se mueve de acuerdo a sus propios impulsos, lo que elimina el estrés que suele acompañar estas labores, primero en los animales, y de rebote, en las personas.

Una vez explicado y demostrado el método, los miembros del personal del establecimiento fueron ingresando sucesivamente a los corrales y al toril para practicarlo ellos mismos, con excelentes resultados. El trabajo se terminó en menos de dos horas sin problemas.

A la tarde, se hizo un aparte de novillos gordos a campo según el procedimiento habitual de La Catalina, que a juicio del Dr. Giménez Zapiola era inmejorable. La misma calificación mereció el manejo de los animales en los corrales de engorde.

Se hizo una demostración práctica de embarque de novillos gordos para minimizar el estrés de la operación. El Dr. Giménez Zapiola sugirió unas correcciones muy pequeñas en la rampa de embarque a fin de mejorar el flujo de los animales hacia el camión, así como la revisión permanente de los puntos en que los animales pueden sufrir contusiones.

Finalmente, los participantes de la jornada se reunieron en el club del establecimiento y el Dr. Juan Bullo, Director Ejecutivo de la Asociación Argentina Criadores de Hereford, expuso diapositivas donde se apreciaban los daños que se han constatado en medias reses durante los primeros meses de operaciones de Carne Hereford S.A.. Se pudo apreciar los efectos de la picana eléctrica, los rebencazos, los golpes contra las puertas (en particular, las "guillotinas" de los acoplados), hasta los casos más extremos de reses descalificadas por machucones generalizados (animales caídos) o color oscuro.

Un saldo muy sugerente para todos los participantes fue constatar que siempre es posible mejorar los procesos de producción, incluso en un establecimiento de avanzada como La Catalina. Para el personal de campo, fue muy importante observar y practicar "en tiempo real" esta forma de manejo sin estrés, que se aplica no solamente al trabajo en corrales sino al conjunto de faenas ganaderas. Y no por último menos importante, comprobaron que les exige menos desgaste físico, aunque un poco más de esfuerzo mental.

 

[1] Artículo extraído de la Revista "Hereford" - Año LXIV Págs. 146-147


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