FACTORES QUE TIENEN IMPLICANCIA EN EL

EMPASTE[1]

y qué se puede hacer al respecto

 

Por Vaughan Jones

(Stockgrass Farmer, Octubre 2001)

 


 

Asociación Arg. Criadores de Hereford

 


 

 

El gas que naturalmente se genera por la fermentación del rumen, sube hacia la parte superior y es eliminado mediante la eructación.

Durante el proceso de empaste, se producen burbujas de gas pequeñas que quedan atrapadas, impidiendo de esta forma su eliminación. El gas libre da inicio a los mecanismos de eliminación y la espuma o líquido lo se inhiben. Por ejemplo, aumentar los niveles de fluido del rumen puede impedir automáticamente el proceso de eliminación.

Lo que llama la atención sobre el empaste, es que para algunos establecimientos es un gran problema, mientras que para otros no.

Es de conocimiento que las pasturas que se encuentran frente al mar, no producen empaste. Esto llevó a que análisis de laboratorio demostraran que el nivel de sodio que se encuentra en las praderas que no producen empaste sea tres veces superior al nivel que se encuentra en las propensas al empaste. Asimismo, el nivel de resto de los elementos, salvo el boro, era mayor en las muestras extraídas de la costa.

 

 

 

Factores que acentúan el empaste.


 

Todo o que cause una menor producción o consumo de saliva predispone al animal a empaste, pues la misma contiene sodio y bicarbonato de sodio, que lo previenen. Actúa como primer juego digestivo y es importante para una buena digestión.

El pasto insulso, con bajos niveles de energía y poca fibra, causa un pH bajo y una digestión pobre.

Cuando las vacas hambrientas comen rápido, están predispuestas a sufrir mayor empaste. Si se deja que las vacas tengan hambre antes de pasarlas a una parcela nueva, aumenta el riesgo e igualmente, aquellas con alto nivel de rocío, heladas o lluvia al reducir la cantidad de saliva necesaria para tragar.

La fertilización con cualquier promotor de crecimiento del pasto puede aumentar la probabilidad de empaste, pero el potasio es sin lugar a dudas el peor de todos.

Las pasturas muy cortas y abundantes, con poca fibra aumentan la posibilidad de empaste y principalmente en aquellas demasiado cortas que no permiten que la vaca regurgite normalmente.

El ryegrass perenne es conocido por se propenso al empaste, pero esto puede deberse a que requiere altos niveles de fertilidad para crecer y a su crecimiento rápido, incide también su alta palatabilidad y digestibilidad. Sin embargo, los tréboles y alfalfa son las principales especies causantes de empaste.

El pastoreo repetido de ryegrass muy corto abre la pastura como césped y luego los tréboles de primavera cubren las zonas peladas, aumentando el porcentaje de tréboles y las posibilidades de empaste.

Se ha descubierto que el uso prolongado de abono de aves de corral sobre las pasturas causa empaste.

 

 

 

Factores que pueden ayudar a atenuar el empaste.


 

Un alto nivel de sobrante de la pastura luego del pastoreo significa que los animales están menos hambrientos y en consecuencia menos propensos a sufrir empaste.

Cuando la pastura esté muy corta y con altos niveles de nitrato, primero pastoree heno para que el rumen trabaje de manera adecuada.

Utilice pasturas mixtas, no sólo ryegrass.

Aplique una mezcla de minerales solubles en el agua para aumentar la producción de saliva, el primer inhibidor de empaste.

Recuerde que la propensión al empaste es heredable, eliminando aquellas vacas que hayan sufrido el mismo.

Siempre tenga zonas de montículos en donde las vacas puedan pararse con sus manos más altas que sus patas, alrededor de los bebederos y tranqueras, para que sean zonas de eliminación de gases.

Cuando se están empastando, lleve a la hacienda hacia lugares con pendiente, donde se puedan parar con las cabezas hacia arriba.

Corte un cuarto de las pastura de la parcela al atardecer o temprano en la mañana, cuando los azúcares son más altos y los nitratos más bajos, para luego pastorear al día siguiente. también puede armarse un alambre eléctrico temporario de manera que los animales coman el pasto cortado primero. Vaya aumentando de manera gradual el área de pasto cortado hasta llegar a un tercio de la parcela y una vez que se acostumbren, los animales comerán primeramente el pasto cortado y no será necesario armar alambrados eléctricos.

La fertilización correcta es tal vez una de las mejores formas de minimizar el empaste. Utilizar fosfato de roca en lugar de los solubles en agua, producirá pasto más firme y en consecuencia ayudará a prevenir espacios que serán colonizados por tréboles.

Tome especial cuidado cuando fertilice con potasio. La mayoría de las personas que realizan los análisis de suelo basan sus recomendaciones en suelos que tengan niveles de K más altos. Evite niveles altos de potasio y niveles bajos de sodio. La pastura tiene que tener un porcentaje de 2,8 de K y 0,2 de sodio.

Muchos criadores de nueva Zelanda está utilizando sal para evitar el empaste. Algunos la agregan en el agua de bebida, apenas empiezan a manifestarse los primeros síntomas de empaste.

El sodio y el calcio hacen que la pastura palatable para los animales el potasio lo opuesto. Pueden notar que las vacas pastan las áreas fertilizadas con sal o calcio porque son más palatables y las prefieren.

El control del empaste de la primavera, debe comenzar en otoño con un buen manejo de la pastura. Las zonas peladas que no sean sembradas se convertirán en el paraíso de los tréboles en la próxima primavera y aumentará el riesgo de empaste.

 

 

 

 


[1] Artículo extraído de la Revista "Hereford" (Trazando el futuro...) - Año 67° N° 629 Págs. 160-161 (Julio - Diciembre 2002)


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